lunes, 16 de diciembre de 2013

La parte por el todo.

Hoy me he despertado con un gripazo de tres pares de narices. Tal vez sea porque no estoy en condiciones óptimas que no entiendo nada o lo entiendo todo demasiado bien. Y yo qué sé. El caso es que miro los periódicos y la primera noticia que me topo es sobre una muchacha italiana que en una manifestación se le ocurrió besar el casco de un policía antidisturbios oportunamente colocado para la foto. Es una imagen bastante bonita:
Lo que me fascina de todo y tal vez sea por la fiebre (aunque seguro que no) es que el titular es la denuncia por acoso sexual que la policía italiana ha interpuesto a esa muchacha. El acoso sexual es una problema muy serio que hace sufrir a muchas personas y realmente es molesto que se lo frivolice así. Me parece una herramienta más del sistema para dejar indefensas, una vez más, a la víctimas de este tipo de violencia, de escatimarles la voz si es que tienen alguna ya. La muchacha esa no está besando al hombre que hay debajo del casco, está besando a la Policía en general sin importale quién está debajo del casco. Es un gesto de paz, un manera de recordales a los y las policías que son personas como aquellos y aquellas contra quienes están cargando. Es un gesto de desafío a la autoridad entendida ésta como una institución -un concepto abstracto- que sin la fuerza de trabajo humana que conllevan las personas que trabajan en antiditurbios no significaría nada. La institución no es humana pero sí lo son aquellos/as que trabajan para sus dictados.

Me dan qué pensar dos hechos de la noticia: mucha gente, si leéis los comentarios de la noticia, no se plantea que el gesto no tiene nada de sexual y lo equiparan -la Policía italiana incluída- a gesto de acoso como un magreo sin ver que la chica ni siquiera llega a tocar a la persona que hay bajo el casco. Aprovechan para acusarnos a las mujeres de denunciar acosos inexistentes (cuando la mayoría de acosos no llegan a denunciarse) frivolizando un problema serio de nuestra sociedad. 
Por otro lado, se invisibiliza el meollo de la cuestión que es algo que a esa masa informe que son las Autoridades le viene de maravilla: la insensibilidad de las personas que forman parte de cuerpo de seguridad nacional hacia los problemas sociales que también les atañen como el paro, la violencia o el abuso de las élites de poder económico sobre las personas. Los y las policías son personas que tiene familiares y amigos/as en paro, conocen gente que lo pasa mal y, a menudo, se ven envueltos/as en las profundas miserias de la especie humana. No entiendo por qué no se rebelan ni por qué no parecen preocuparse por la seguridad de las personas que les pagan el sueldo. Es realmente deplorable que se polemice sobre si ese beso es acoso o no cuando lo que en realidad debería dar lugar a polémica es el hecho de que ¿dónde mierdas está la humanidad de esos/as policías cuando deberían estar con nosotros/as, quienes gritamos? Despertad ya, esto es mierda para todos/as.

Con noticias así contadas sólo nos dejan ver una parte del problema, no el todo que está mucho más arriba.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Notas Arqueológicas: mujeres en la prensa gráfica a principios del XX


Hace tres años elaboré esta lista como anexo para mi trabajo de investigación sobre la presencia femenina en la prensa de principios de siglo XX en este país que dicen que se llama España. Muchas de estas señoras simplemente participaron de manera puntual en las páginas de las revistas y periódicos de más rancio abolengo de la época, en concreto, estas son participantes en las páginas del grupo Prensa Gráfica. Curiosamente no pertecen todas a las mismas corrientes de pensamiento y da una visión bastante colorida de la participación de señoras en el mundo de la información ya desde antes de la II República. 

Algunas aún hoy son conocidas. Por suerte y al tratarse revistas, he conseguido un retrato de casi todas ellas. A veces es bueno ponerle cara a las personas:




Burgos, Carmen de (seud. Colombine) (Almería, 1867 – Madrid 1932) Una de las pioneras del periodismo español, en sus propias palabras “la Precursora” de la presencia de mujeres en las páginas de los diarios españoles. Colaboraba habitualmente con el Diario Universal, el Heraldo de Madrid y las revistas Prometeo y La Esfera, y fue corresponsal de guerra durante el conflicto con Marruecos en 1910. Fundó en los años 20 la revista Crítica. Además fue una escritora comprometida con las ideas socialistas y feministas y muy prolífica; contribuyó con numerosas creaciones tanto en el campo de la ficción, sobre todo cuentos y novelas cortas, entre ellas La Rampa (1917), Los anticuarios (1921) o La ciudad encantada (1921); como en los relatos de viajes (Mis viajes por Europa (1917) o Cartas sin destinatario (1910)) y el ensayo: El divorcio en España (1904), La mujer moderna y sus derechos (1927).

Carboné, Adela (Adela Carboné y Arcos, seud. Óscar de Ónix y como Pedro Massa) (Italia, 1890 – Madrid, 1960) Colaboradora asidua de la colección de novela corta "Los contemporáneos", publicó entre otras obras El amigo ahorcado (1920), La hermanastra (1919) y La huella (1918). 






Casanova, Sofía (Sofía Pérez Casanova de Lutoslawski) (La Coruña, 1861 – Varsovia, 1958) Poeta y escritora. Algunos de sus títulos más destacados son Poesías (1885), Como en la vida (1931), El crimen de Beira-Mar (1914), La madeja (1913), La mujer española en el extranjero (1910) o La revolución bolchevista (1920). Asidua colaboradora de la prensa de principios del XX, y muy popular en su época. Escribió sobre todo para el consorcio de empresas periodísticas Prensa Gráfica y para ABC.



Chacel, Rosa (Valladolid, 1898 – Madrid 1994) Poeta, novelista e intelectual. En 1908 se translada con su familia a Madrid donde estudia en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando. Formó parte del grupo de la Revista de Occidente aunque, pese a ser una entusiasta seguidora de las vanguardias, nunca llegó a sentirse parte integrante del mismo. Viajó por Europa durante los años 20 y tuvo ocasión de ser testigo de los nuevos movimientos vanguardistas europeos. Tras la Guerra Civil se exilia en diversos lugares de América (sobre todo en Río de Janeiro y Buenos Aires) y no regresa hasta 1974. Su primera novela, Estación, ida y vuelta, salió a la luz en 1930 tras varios años de lucha por su publicación. Desde entonces su producción literaria ha sido constante; entre sus obras se hallan la colección de poemas A la orilla de un pozo (1936), las novelas Teresa (1941), Memorias de Leticia Valle (1946), Acrópolis (1987), las colecciones de relatos Sobre el piélago (1951) y Ofrenda a una virgen (1961) así como sus memorias Desde el amanecer (1972), así como numerosos artículos y ensayos (parte de ellos compilados en el volumen Los títulos, 1981). Recibe el Premio Nacional de las Letras españolas en 1987 y en 1994 la medalla de oro de las Bellas Artes.


Espina, Concha (Santander, 1869 – Madrid, 1955). Fue toda una personalidad literaria en su época, regentaba un salón en la calle Goya donde tenían lugar tertulias sobre arte y literatura. Colaboradora asidua de la prensa, colaboró en numerosos periódicos nacionales e internacionales como El correo español (Argentina), La libertad, La nación o El Diario Montañés. Ganadora dos veces del Premio de la Real Academia (en 1914 por La esfinge maragata y en 1924 por Tierras de Aquilón) y una del Premio Nacional de Literatura (en 1927 por Altar mayor) fue candidata al Nobel en varias ocasiones.


Lägerloff, Selma (Mårbacka 1858 – Mårbacka, 1940) Nacida en el seno de una familia de clase media, decide dedicarse a la enseñanza para resolver parte de los problemas financieros de los suyos a finales de siglo XIX. Su vocación desde niña fue la escritura y publicó todo tipo de cuentos y poemas en diversos periódicos locales que llamaron la atención de Sophie Adlersparre, figura destacada del feminismo sueco, quien la animó a presentarse al Premio Idun en 1888 el cual ganó, a partir de ahí su fama fue imparable y fue la primera mujer en recibir el Premio Nobel de literatura (en 1909). Su situación financiera se soluciona al ser admitida como miembro de la Real Academia Sueca en 1914 y, desde entonces su lucha particular fue en defensa de los derechos de las mujeres. Pese a que su producción literaria es amplísima, sus obras más populares son Lazos invisibles (1894) y El maravilloso viaje de Nils Holgersson.

Lejárraga, María (María/Gregorio Martínez Sierra) (San Millán de la Cogolla, 1874 – Buenos Aires, 1974). Pese a que Gregorio Martínez Sierra, con quien se casó en 1900, nunca negó (y, de hecho, afirmaba públicamente) que la parte creativa del tándem que formaban era mérito de María, lo cierto es que es difícil saber hasta dónde llega la obra de esta autora y hasta donde la influencia de su marido. Lo que sí podemos afirmar es que María de la O Lejárraga, maestra de profesión, fue una de las feministas más activas de principios de siglo XX en España. Entre sus obras más destacables se encuentran Feminismo, feminidad y españolismo (1920, publicado como Gregorio Martínez Sierra), Cartas a las mujeres de España (1921 y 1930, también como Gregorio) y Ante la República: conferencias y encuentros (1932). Finalizada la Guerra Civil española, María Lejárraga se exilia en Argentina donde pasará el resto de su vida.

Millán Astray, Pilar (La Coruña, 1879 – Madrid, 1949) Premio literario Blanco y Negro en 1919 por su obra La hermana Teresa y muy conocida en su época por sus comedias y sainetes (lo que se hizo ganar el sobrenombre de “la ilustre sainetera”). Es autora de títulos que, pese haber sido olvidados, aún permanecen en el imaginario popular español como La tonta del bote (1928) o Las tres Marías (1936).





Nelken, Margarita (Madrid, 1896 – México, 1968) Escritora, crítica de arte y una de las primeras diputadas de la II República, representante del Partido Socialista y célebre por su oposición junto a Victoria Kent al derecho del voto femenino por no considerar preparadas para tal responsabilidad a la mayoría de mujeres españolas. Participó en la fundación en 1919 la Casa de los niños de España, institución aconfesional, donde acogían a los niños legítimos e ilegítimos de las madres trabajadoras. Entre muchas otras obras escribió La condición social de la mujer española (1919), que provocó un gran escándalo y cuyo capítulo sobre la prostitución llegó a ser discutido en el Parlamento; en su faceta literaria su novela La trampa del arenal (1923) que alcanzó cierta notoriedad en su época. Tras la victoria del bando Nacional en 1939, Nelken opta por el exilio y hace de México su hogar hasta el fin de sus días.

O’neill, Carlota (Carlota Regina O’neill de Lamo, seud. Regina Lamo de O’neill y Laura de Noves) (Madrid, 1904 – Caracas 1990) Escritora y periodista, empezó a publicar escritos desde muy joven, entre sus obras figuran Historia de un beso (1925), que fue adaptada al cine; Una mujer en la guerra de España (1979) y Los muertos también hablan (1971). Fue apresada por el bando Nacional en 1936 y pasó ocho años en la cárcel; en 1949 emigra junto con sus hijas a Venezuela donde pasará el resto de su vida.




Oyarzábal, Isabel (Isabel Oyarzábal Smith de Palencia, Isabel Palencia, seud. Beatriz Galindo) (Málaga, 1878, México, 1974) Traductora, periodista, escritora y embajadora. Hija de padre andaluz y madre escocesa, su bilingüismo fue una buena carta de presentación para las agencias de noticias británicas, trabajó para Laffan News Bureau, The Standard y Peninsular and Pyrenean. Su labor periodística se extendía también a varios periódicos y revistas españoles entre los que se encuentran Blanco y Negro, El Heraldo, Nuevo Mundo y La Esfera. Fue elegida como delegada representante de España en los congresos a favor del sufragio femenino en Ginebra y Roma, además de ser socia fundadora y vicepresidenta del Lyceum Club. Cumplió funciones de embajadora en Suecia, Noruega y Finlandia durante 1937. Entre sus obras figuran El alma del niño: ensayos de psicología infantil (1921), El sembrador sembró sus semilla (1926). Tras la Guerra Civil relata su experiencia en dos libros que se publicaron en inglés: I must have Liberty (1940) y Smouldering Freedom (1945). 


Pardo Bazán, Emilia (La Coruña, 1851 – Madrid, 1921) Probablemente una de las figuras más influyentes en la literatura española del siglo XX. Es famosa, entre otras cosas, por introducir el naturalismo en la literatura española. Su obra más popular es Los Pazos de Ulloa (1887) aunque su vasta producción de cuentos no tiene igual en nuestra literatura. Muy preocupada por la situación de las mujeres escribe varios ensayos sobre el tema (reunidos en La mujer española y otros escritos), así como logra ser la primera catedrática en una universidad española (la Universidad Central de Madrid) en la materia de Literatura Neolatina, con escaso éxito (se dice que sólo asistió un alumno a sus lecciones). La negación de su entrada en la Real Academia española fue motivo de polémica en su tiempo. Su obra escrita es ingente y ha sido estudiada ampliamente ya que es la única de las escritoras de su época que mantuvo su estatus como tal y figura en todas las Historias de la Literatura española como una importante representante de su tiempo. Entre sus obras, además de las citadas más arriba, se hallan La Quimera, La sirena negra, La madre naturaleza o Viaje de novios.

Ríos, Blanca de los (Sevilla, 1859 – Madrid, 1956) Escritora, poeta y filóloga. Fue propuesta como candidata para formar parte de la Real Academia española aunque finalmente se le denegó la entrada. Su amistad con Emilia Pardo Bazán le abrió las puertas de una nueva visión de los problemas de la sociedad española y las mujeres en concreto, pese a que mantuvo una posición conservadora al respecto. Entre sus obra destaca su edición crítica de las Obras Completas de Tirso de Molina así como numerosos trabajos respecto a la época y vida de dicho autor. Publicó varias novelas cortas y cuentos, entre ellos Los diablos azules (1910) o Las hijas de don Juan (1907).

Valero de Mazas, María (María Valero Martín de Mazas, seud. Alejandro Bher) (Madrid, 1974 - ¿?) Colaboradora de prensa y autora de poemas, relatos, novelas y ensayos. Fue invitada en varias ocasiones a divulgar su obra en el Ateneo. Entre sus obras figura Pequeñas y serias cuestiones sociales (1920).


martes, 12 de noviembre de 2013

No me etiquetes que me hundo (déjalo, ya me etiqueto yo).

Soy S., soy V., soy Raven en otro idioma que no es el inglés. Lo dice mi DNI, no yo. Soy yo con otros nombres, otras identidades, otros supuestos. Pero al fin y al cabo yo. Una voz en medio de la marea o de la nada, en medio de según qué o cómo se mire. Un grito. Alguien que insiste, que no insiste pero que tira "pa lante" ¿qué otra cosa se puede hacer a día de hoy? Un susurro de fondo que nadie más oye en esta marabunta de informaciones superfluas, repetidas, sectarias, dogmáticas.

Soy la norma, soy normal, soy normativa. La que se plantea muchos "¿Y si...?". Heterosexual sin más pretensiones y sin darle o quitarle importancia. Monógama. No me importa lo que seáis vosotrxs mientras seáis personas. Soy rígida con mis principios, severa, inflexible, implacable, sobre todo conmigo misma. No me importa decirte cosas feas si las pienso de verdad. A veces las digo por despecho porque soy humana. Como tú. No paso ni una. Ni una.

Soy simétrica, de ángulos agudos donde el canon dice que tienen que ser agudos y formas suaves donde dice que han de ser así. No es mi culpa. No elegí ser así, no sé si me importaría ser de otro modo porque... Bueno, porque soy así y punto. A mí me gusta, no sé por qué a ti te hace sospechar. Cada cual es como es. Más cercano a lo común o menos pero es quien es y ya. 

Yo soy una guerrera y no me gusta estarme callada si veo que puedo hablar. O gritar. O agarrarte por las solapas. Soy agresiva y hay gente que me tiene miedo. No miedo de verdad, simplemente temen que les diga algo que no les guste. No les culpo, a mí no me gusta que me digan cosas feas aunque sepa que son verdad. Me gusta discutir. Siempre tengo razón. Siempre. Aunque no sea cierto.

Soy como soy. Y ya. Déjame en paz, coño.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Sin Miedo: Unlimited Girls, un documental de Paromita Vohra (2002)


Ayer, desde varios sitios web y hablando con varias personas de distintos ámbitos, surgió la cuestión (¡palpitante!) sobre la trayectoria de los diversos feminismos. Dónde van, de dónde vienen, por qué son como son y qué defienden. Como otras veces, me acordé de este documental que ya ha cumplido una década pero sigue planteando muchas de esas cuestiones desde un contexto que nos queda un poco alejado a nosotras, las occidentales y aún así... Plantea las mismas problemáticas. Me gustaría compartir esta pequeña reseña que escribí en 2009 para la asignatura de Diásporas en el Máster de Género y Diversidad del que fui alumna.

“¿Te consideras feminista?” Paromita Vohra, en su documental UnLimited Girls (2002), examina las diferentes percepciones que se tienen del feminismo en su país natal, India. La directora muestra al/a la espectador/a diferentes formas de interpretar la palabra “feminismo” a través de las diferentes voces que, como un caleidoscopio, se proyectan a través de la pantalla. El documental es un viaje a través de los ojos de Vohra, en palabras de una de sus compañeras de chat room, “feminism is a process”.

En principio la directora se presenta: nunca llegamos a verla, pero oímos sus preguntas, vemos cómo se mueve por su casa. Adoptamos su punto de vista, nos identificamos con ella. La primera conversación con sus amigas del chat room es muy reveladora: ¿qué es ser feminista? ¿es una etiqueta o un proceso? ¿cómo entendemos hoy en día la palabra “feminismo” y qué ideas engloba? Las participantes aportan distintas opiniones: de eso trata el documental, de la diversidad. Vohra no pretende hacer una apología del feminismo y de hecho ella es una de las que más dudas tienen respecto a él. Su intención es investigadora, no trata de mostrar una única verdad sino que más bien plantea que la única manera de alcanzar nuevos objetivos es formulando nuevas preguntas y respondiendo viejas cuestiones.

Para acercarnos a las diferentes percepciones del feminismo Vohra sale a la calle cámara en mano. En el documental se entremezclan las voces las mujeres a las que pregunta por la calle con su propia voz que reflexiona sobre la información obtenida. Las reflexiones de la única mujer taxista de la ciudad -propietaria de su propio taxi- sobre la familia y los hijos que ha tenido que mantener o la cháchara de los estudiantes de instituto: “yeah, we left the girls because they’re attractive” o “the pom-poms are very important”; dejan al descubierto unos roles de género profundamente enraizados en la cultura india al mismo tiempo que revelan la gran labor de “the movement”, como ellas dicen, a favor de la libertad e individualidad de las mujeres.

Profesoras e investigadoras también aportan su granito de arena en este documental: Vohra da voz a dos generaciones de feministas, las que ya han luchado por el movimiento y las que empiezan a ver nuevas metas que alcanzar,

“My impression (underline impression!) is that the older feminists have a more defined relationship with feminism (…) Younger women haven’t really made the effort to examine and learn about the history of feminist thinking (…) but they’re more eclectic”

(Vohra, 2001)

Ambos grupos contribuyen a una visión más rica y completa del movimiento feminista en la India a través de los años. Vohra trata de revisar todas las etapas y logros de la liberación de las mujeres desde el siglo XIX y sobre todo tras la independecia a mediados del XX. Trata de hacernos ver cómo el contexto social fue evolucionando poco a poco hasta que las mujeres tuvieron voz para expresarse a sí mismas.

Al mismo tiempo que tiene lugar este retrato del feminismo en la India, Vohra alude también a los numerosos prejuicios y tabúes que existen en torno al movimiento. A través del humor, alude a los prejuicios socio-históricos de la población de su país: es el caso de los tres sketches de ficción que están intercalados entre las entrevistas, las reflexiones y los diálogos. La “Superman’s school for ladies” nos muestra la percepción de la feminista como una persona agresiva ante el sexo opuesto y ante las mujeres que no toman su misma opción ideológica, en palabras de Sameera Khan “because feminists are agressive, angry and bitchy women, who hate men and are against marriage” (Khan, 2004). Las siguientes tramas ficcionales publicitan unas “Male gaze googles” y un detector de feministas “Misogenie” que dejan ver, a pesar de los esfuerzos del feminismo, prejuicios y malas interpretaciones sobre qué es ser feminista.

A su vez, la directora se entrevista con el director de una película “educativa para las mujeres” (You alone are my beloved), Ramesh Jhende. Jhende ofrece una perspectiva opuesta a la ofrecida por las mujeres participantes en el documental. Según él las mujeres lo único que quieren es ser adoradas; para ello han de obedecer a sus maridos, o sus amantes. Una bofetada a tiempo hace que el amor sea mayor. La relación entre hombre y mujer debe ser de subordinación como ha sido siempre y debe continuar siendo, de ahí el motivo de su película (de la que por supuesto, Vohra muestra algunas escenas).

Es destacable que, además de Jhende, muchos de los hombres entrevistados (jóvenes en su mayoría) exhiben una mentalidad mucho más conservadora con respecto al papel de las mujeres en la sociedad. Muchos de ellos afirman que una mujer necesita un hombre para poder vivir honestamente; también creen adivinar que tras una mujer que viste enseñando sus brazos o sus piernas hay alguien que desea llamar la atención del sexo apuesto. En un patio universitario, Vohra entrevista separadamente a un grupo de chicos que hacen este tipo de afirmaciones, mientras que el grupo de chicas se queja de la inseguridad de las calles, del acoso al que se ven sometidas y por el que temen ir solas a cualquier sitio. Resalta que la educación en ámbitos privados es radicalmente distinta para mujeres y hombres.

El tema del matrimonio es retratado a través de una pareja “moderna” que nos invita a su casa y nos cuenta su experiencia. Sin embargo, Vohra omite otros tipos de matrimonio. La pareja retratada no es una muestra de lo que es la realidad del matrimonio en la India. Es posible que existan matrimonios así, pero existen otros más ligados a la tradición y también otras parejas más independientes entre ellos. Es un ejemplo, sí, pero uno sólo; no muestra la diversidad. Aún así el testimonio de esta pareja es muy revelador: la mujer dice ser muy independiente, pero su marido la contradice y la interrumpe contantemente y la suegra afirma con mucha naturalidad que “no woman respects a sissy fellow” lo que demuestra que la base del matrimonio, sea o no según la tradición del país, es el respeto de la mujer hacia el hombre y no una igualdad entre ambos.

Otro punto a destacar en el documental es la parte dedicada a las asociaciones y organizaciones de mujeres. Por un lado, Meena Menon relata su experiencia como directora sindical y cree que los sindicatos, si engloban al mismo sector de trabajadores, no deben ser separados con razón de género: eso causa desigualdades. Por otra lado, Vohra entrevista a mujeres del extrarradio de la ciudad que relatan cómo y por qué organizaron su asociación contra la violencia. La experiencia del matrimonio es muy dura para las mujeres, en muchos casos una joven que se casa va a vivir con la familia de su esposo renunciando a la suya. ¿Qué ocurre si no es feliz con su marido? ¿Qué ocurre si éste la maltrata? Este tipo de asociaciones unen a mujeres con los mismos problemas e intereses dando lugar al diálogo entre ellas y a la búsqueda común de soluciones.

UnLimited Girls puede considerarse un retrato de la sociedad urbana contemporánea en la India, sin embargo, Vohra es consciente de toda la historia anterior a nuestros días: eso es lo que aporta al documental un aspecto caleidoscópico; muchas voces, muchas perspectivas, matices: desde las autoridades en investigación y acción para las mujeres (Meena Menon, Vina Mazumdar, etc…) hasta las jóvenes que no saben si son o no feministas y reflexionan ante la cámara: “Bueno, no, no soy feminista, aunque si considero lo que el movimiento ha hecho por mí… Posiblemente sí lo sea”. Vohra no llega a posicionarse a favor o en contra de alguna teoría sino que las muestra simplemente. Es una visión plural del feminismo en el sentido de que una idea global, el feminismo, une muchas partes diferentes sin llegar a imponer ninguna de ellas pero respetándolas por igual, creándolas y recreándolas a través de la práctica y el discurso (Yuval Davis, 1996).
El feminismo (como idea global detrás de los distintos feminismos) señala un debate: es un proceso en constante construcción y deconstrucción. A pesar de la falta de posicionamiento ideológico, Vohra utiliza el cine como vehículo transmisor de su propia experiencia (Showalter, 1993). En cierto modo, UnLimited Girls puede considerarse un double voiced discourse en el que a través del personaje Fearless, la autora, narra su propia experiencia como mujer, su propio viaje a través del feminismo al mismo tiempo que mezcla distintos modos de habla (del teórico con sus compañeras de chat room al lírico de las canciones protesta de las activistas) que implican el conocimiento y reconocimiento de las voces de otras mujeres (Braidotti, 2000).

Notas bibliográficas:

Braidotti, Rosi, Sujetos nómades corporación y diferencia sexual en la teoría feminista contemporánea, (2000) Buenos Aires: Paidós

Kahn, Sameera, “Who is a feminist?”, (2004) en Indian Together [En línea], disponible aquí.

Showalter, Elaine (ed.), The new feminist criticism: essays on women, literature, and theory, (1993), Londres: Virago

Yuval-Davis, Nira, “Género y nación: articulaciones del origen, la cultura y la ciudadanía” en Arenal, 3:2 (1996): 163-175

“An interview with Paromita Vohra” en India News [En línea], disponible aquí.

lunes, 28 de octubre de 2013

La chica no tan rara: construcción de la identidad femenina de postguerra (1940 -1960)


“En verdad, es el mundo que domina secretamente la vida. Secretamente, instintivamente, la mujer se adapta y organiza unas leyes inflexibles, hipócritas en muchas situaciones para un dominio terrible… Las pobres escritoras no hemos contado nunca la verdad, aunque queramos. La literatura la inventó el varón y seguimos empleando el mismo enfoque de las cosas. Yo quiero intentar una traición para dar algo de ese secreto, para que poco a poco vaya dejando de existir ese dominio, y hombres y mujeres nos entendamos mejor sin sometimientos ni reales ni aparentes, de unos a otros…” Dijo en 1967 Carmen Laforet a Ramón J. Sender en una carta. Le parecía que, al menos ella como escritora, estaba utilizando un lenguaje prestado al escribir sus obras. 

(link aquí al artículo completo)

jueves, 10 de octubre de 2013

A vueltas con Femen

Ayer recibí un correo de un amigo que sólo decía "hoy me acordé de ti, ya sabes por qué". Por la intervención de Femen en el Congreso, por la difusión absurda que se ha dado de la misma en los medios. Digo absurda porque, en mi humilde opinión, se ha dado poca repercusión a la acción de estas tres mujeres, estas tres camaradas, en medio del discurso del señor Gallardón. Estoy francamente sorprendida de la desgana con la que se ha tratado el tema como si ya fuera agua pasada, como si con Amina -la muchacha tunecina que incendió las redes hace meses- hubiera acabado todo.


Parece que muche gente cree que Femen es sólo un espectáculo y no es así. El espectáculo es un medio no un fin. Se olvidan muchas veces que estas intervenciones suponen un peligro físico para las activistas. La propia líder de la célula española admite en que en el momento con la adrenalina a tope no se nota pero que pasadas unas horas sí (lo cuenta aquí). Cuando vi en las noticias lo que habían montando tuve ganas de levantarme y aplaudir, es más, tuve ganas de haber estado allí, haber sido detenida por mostrar mi cuerpo que por lo visto no está bien usar para lo que me dé la gana, sólo para ser espectáculo de la mirada masculina parece ser. Ahora mismo me estoy acordando de Laura Mulvey y sus artículos sobre el cine y los tipos de mirada. Cuando yo las vi las envidié sinceramente, ellas tienen algo que contar y es algo de lo que no todo el mundo puede jactarse. Mi cuerpo reaccionó de forma visceral deseando haber podido apoyar aquella valiente acción, porque ellas creen en algo y lo defienden de forma no violenta y sólo por esto ya merecen admiración porque aunque parezca que no, que no es bastante esfuerzo nadie puede negar que se ha hablado de ellas y de lo que defendían con su actuación. Eso, a mi modo de ver la cosas, es algo que se consigue malamente en este país, es un logro.


Hace unos meses escribía aquí que no eran necesarias tales intervenciones o no eran esas las formas pero admito mi error. Es necesario sacar nuestros problemas al espacio público, hacerlos visibles y si hay que enseñar las tetas se enseñan. Por supuesto hay muchos otros problemas de base en este hecho: ¿y la diversidad de cuerpos? Pero no es sólo este el problema. El problema va mucho más allá. Yo creo que nosotras deberíamos reinvidicar nuestros cuerpos como propios, como algo nuestro que cuidar y querer de la forma que nos dé la gana, no sólo no nosotras, también la parte masculina del mundo (aunque las razones no sean exactamente las mismas). No debemos odiar nuestros cuerpos porque somos nosotrxs; yo soy mi cuerpo y mi mente no es algo que esté separada del mismo son un todo. Sin embargo se nos insta a ello porque es un elemento de poder y repartir el poder entre muchos es peligroso para la estabilidad del poder de quienes tienen mucho en sus manos, "dejémosles con sus problemas, con su odio hacia sí mismxs, así no se revolverán ¡es más! hagamos que se odien que crean que tienen que ser así o asá y que esto sea un quimera imposible". Pues no. Me niego.

(La foto la saqué de la web Oficial de Femen)


Hay algo bueno de reapropiación del cuerpo de una misma en sus acciones, algo muy bueno y que se nos está escapando. Mi cuerpo es mío. MÍO. Y más en temas como la reforma de la Ley del Aborto que atañe directamente al cuerpo de miles de mujeres. Hay que ver más allá de la teoría, la forma y las frivolidades varias que dicen en la prensa. A mí también se me escapa todo el mensaje, por ahora al menos.

Gracias, Femen, por la reflexión. Luego dirán que no tenéis una base ideológica, ni una estructura... Tal vez deberíamos replantearnos qué son las ideas, las ideologías y qué es lo que queremos conseguir con tanto bla, bla, bla. Gracias por la acción de ayer.

Por cierto: Aborto libre y gratuito para todas.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Same Old Laura Palmer

¡Hacía mucho que no escribía aquí! Cuando empecé a escribir aquí me propuse hacerlo por placer cuando tuviera algo que compartir, pues bien, después de un par de meses de la más absoluta molicie, me he decidido de nuevo.

Supongo que no necesito empezar hablando de mi afición a la lectura y las historias ya que es obvio por muchas de las entradas anteriores, de lo que me gustaría hablar hoy es de algo que he observado en una de las últimas novelas que he leído la cual me llevó a consultar una página de tropos en los medios. El caso es que tal vez por deformación profesional no puedo dejar de ver ciertos matices (o falta de ellos) que afectan a muchos personajes de muchas novelas tanto actuales como no tan modernas. Hoy quería hablar de La verité sur l'affair Harry Quebert, la cual llegó a mis manos hace poco motivada por el hecho de que su autor, un tal J. Dicker, es un muchacho de mi misma edad. Es bueno ver que aún hay esperanza para mi generación, aunque ¡siga cayendo en errores que ya creía superados! No quiero hablar sobre la trama de la novela -que en sí es muy entretenida y no puedo decir que no me gustara- sino de sus personajes femeninos. ¿No os ha pasado nunca mientras leéis, sentiros incómodoas/os porque hay algo que no encaja? Es una sensación extraña, como de que todo anda bien pero no. Pues a mí los personajes femeninos de la novela, escasos por cierto, me incomodaron.

No sé si lo habéis leído pero a mí me pasó una cosa muy curiosa, en cuando conocí a la protagonista femenina me vino a la mente un nombre: Laura Palmer.

Alerta: spóilers :)

Tal vez no recordéis la serie norteamericana dirigida por David Lynch entre los años 1989 y 1991, Twin Peaks, pero la imagen que he subido es una de las más representativas cuando alguien menciona esas dos palabras. La verdad es que no estoy segura de que haya más personajes como Laura Palmer (o más bien seguro que los hay y yo los desconozco) antes de estas fechas pero sí después creándose un tropo en torno a ella (o debido a personajes como ella). 

La protagonista de la novela, Nola Kellergan, cumple casi punto por punto con los rasgos más distintivos de Laura: en primer lugar lo primero en saberse es que ambas han sido asesinadas. Las circunstancias de ambas son distintas pero la violencia ejercida sobre ellas no. Esto no sería importante -ya que la mayoría de relatos en el formato que sean sobre crímenes horripilantes son perpetrados por un hombre sobre una mujer- si no se cumplieran además un pequeña lista de inquietantes similitudes no sólo entre ambas adolescentes sino entre el entorno de las dos. Por ejemplo ambas son Good Bad Girls, al principio todos sus conocidos y conocidas afirman que eran muchachas de comportamiento impecable -dentro del cánon- pero poco a poco se va descubriendo que estas muchachas tienen un lado oscuro más o menos misterioso; de modo que se convierten poco a poco en antiheroínas, en seres un poco antipáticos a quien lee. Se focalizan en la manipulación de sus allegados sobre todo si son hombres que las suelen tomar, al menos en principio por otro tópico: la damisela en apuros. Curiosamente pocos de ellos dan importancia al lado oscuro de la muchacha (que ella deja entrever) sino que prefieren pensar que ella ha sido obligada por las circunstancias y es una víctima (lo cual en cierto modo es cierto, sin embargo el tono paternalista es algo que suele lastrar a estos personajes). El caso es que, posesión diabólica (lo cual es otro tópico mucho más antiguo que la televisión o las trama policiacas) o enfermedad mental, ambas son juzgadas y compadecidas desde un punto de vista bastante paternal, lo cual a mí personamente me incomoda mucho.

El resto de personajes femeninos ¡qué decir de ellos! No se salva ni uno, carecen de profundidad y se centran en los aspecto que se presuponen femeninos: el amor, el cuidado de los demás... No me sirve la excusa da "ambientado en los años setenta" ya que los setenta fueron años revolucionarios en los que a libertades tanto personales como colectivas para las mujeres. Resulta extraño ver que los personajes femeninos de la novela se dividen responden a dos estereotipos: la joven que quiere triunfar en el mundo del espectáculo -Nola, Jenny Dawn ¡e incluso la ex novia del protagonista!- o la señora ya madura que se está obsesionada con lo que el resto del mundo piensen de ellas -Tamara Quinn o la madre del protagonista (que es absolutamente grotesca)-. No se concede ni siquiera un atisbo de sabiduría; la dulce ancianita que intenta salvar a Nola de sus asesinos, muere también y no llegamos a saber mucho sobre ella.

Me llama la atención el hecho de que hace meses leí otra novela de este tipo: una mujer "perfecta" desaparece y todo indica violencia que ha sido violentamente, esta vez escrito por una mujer, Gillian Flynn (que también tiene más o menos mi edad), Gone Girl, y el enfoque de los personajes es totalmente distinto pese a que la protagonista también es una antiheroína. Sí se tiene acceso a lo que dice y piensa la desaparecida en cuestión a la vez que sabemos lo que está ocurriendo en el lugar donde se la busca. Del mismo modo pese a haber algunos personaje femeninos un poco extraños -el caso de la madre de la protagonista, por ejemplo-, conviven con otros con su propio carácter -la hermana del protagonista-.

De todos modos y para terminar, pese a todo, ambas novelas son una buena lectura de verano perfectas para pasar unas horas fuera de la realidad tranquilamente al sol. Eso sí, no hagáis ni caso a lo que dicen las contraportadas (no es Larsson -aunque quizá sea al que más se parezca-, ni Roth, ni Nabokov -del cual diría que "cría fama y échate a dormir" parece que para mucha gente sólo ha escrito Lolita-. Curiosamente todos son hombres). Por supuesto sobre Joël Dicker he leído en la prensa nacional, de Gillian Flynn no, ¿curioso? Para nada.

Buen día y que la Fuerza os acompañe.