Ya que el propósito de este ensayo es mostrar
cómo poco a poco la imagen de las mujeres va evolucionando hacia una aceptación
cada vez mayor; he decidido incluir la última película de la saga Star Wars, The Clone Wars, estrenada el pasado agosto. Esta vez la película no
es de imagen real sino de animación en 3D, sin embargo da una perspectiva muy
interesante de cómo han cambiado las cosas desde la última película de imagen
real rodada en 2004 y estrenada en 2005.
La
nueva película se sitúa dentro del orden interno de la trama entre los
Episodios II y III (Attack of the clones
y Revenge of the Sith), en plena
guerra civil dentro de la galaxia. Se vuelve a recurrir a la ya conocida tríada
de protagonistas, esta vez representados por Anakin Skywalker, Obi-Wan Kenobi y
Ahsoka Tano, padawan (aprendiza) de Skywalker. Aunque cada uno de los
protagonistas tiene un rango diferente: Kenobi es Maestro Jedi; Skywalker,
caballero Jedi; y Ahsoka, padawan; los tres tienen un peso muy parecido en el
desarrollo de la trama. En la nueva película se introducen otra novedad, la
cara visible de los Sith (los antagonistas) es un personaje femenino, Asajj
Ventress.
Una
de las primeras diferencias que hay frente a las otras películas es la
presencia de personajes femeninos siempre (aunque en minoría de nuevo) en los
planos de órganos de toma de decisiones (el Senado y el Consejo Jedi) así como
en el bando de los enemigos: Dooku, Sidious y Ventress.
En
este film, el género de los personajes, aunque se da la diferencia sexual entre
ellos (las hembras tienen caderas y pechos, por ejemplo), cumplen las mismas
funciones sin excepción. Aunque, por supuesto, siguen siendo minoría; los
personajes femeninos cumplen las mismas funciones que los masculinos, si bien
la acción discurre durante una guerra civil y no hay, como en la anterior
trilogía, alusiones a funciones biológicas plenamente femeninas como el
embarazo.
Nuevamente,
se opta por la trama maniquea de buenos contra malos, y a continuación
analizaré las características de las mujeres de uno y otro bando.
El
personaje Ahsoka Tano aparece por primera vez como enviada del consejo jedi a
un frente de batalla que necesita refuerzos, supuestamente es enviada con el
General Kenobi para que la tome como aprendiza; aunque ella nada más llegar
afirma categóricamente que es el maestro Skywalker quien le han asignado como
profesor. Desde el principio se caracteriza por tener gran determinación a la
hora de tomar decisiones e incluso cierta arrogancia respecto de sus
superiores:
Obi-Wan: You two [Anakin y Ahsoka] might have a chance
to get through their lines undetected, here.
Rex: They won’t have much time, the droids far
outnumber us, so our ability to street fight is limited without the use of
heavy cannons…
Ahsoka: We’ll figure out a way. Come on, Master, let’s
go!
Anakin: If we survive this, Snips,
you and I are gonna have a talk.
O también:
Anakin: Stay close to me, if you can…
Ahsoka: It won’t be a problem, Master.
Anakin: This isn’t practice, Ahsoka.
Ahsoka: I know, and I’ll try not to get you killed.
Sin embargo, no se escapa
de algún que otro cliché de género, por ejemplo mientras llevan a cabo la
misión principal de la trama de la película (rescatar al hijo de Jabba the
Hutt), Ahsoka no puede evitar decir “Oh! He’s just a baby! This will make our job a lot easier!
Oh,
he’s so cute!” mientras que su maestro no hace al bebé Hutt más caso del estrictamente necesario para cumplir
con la misión de entregarlo vivo a su padre y así lograr el control del borde
exterior de la galaxia en la guerra.

Físicamente,
Ahsoka se representa como una adolescente humanoide con atributos femeninos. De
su género no le queda ninguna duda al espectador: tiene voz de mujer y figura
de mujer. Sin embargo sus deberes y derechos son los mismos que los de sus
compañeros varones, la diferencia de trato es consecuencia de su edad más que
de su género (esta suposición se basa en que los otros personajes femeninos de
mayor rango son tratados igual que los varones de su misma categoría). Aunque
en algún momento Ahsoka es confundida con la “house maid” de Anakin (a lo que
ella responde agresivamente amenazando a quien lo dice con su sable). Una cosa
llamativa son los planos generales que se hacen al comienzo de determinadas
escenas en los que se ve como ella y Anakin lideran las tropas o son elogiados
por haber llevado su misión con éxito:

A pesar de esta
aparente igualdad, un hecho llamativo tanto de esta película como de la
anterior trilogía o la serie 3D que siguió a la película Clone Wars, es que los varones jedi siempre van vestidos con el
uniforme de la Orden (ver la foto de arriba) mientras que a las jedis femeninas
no se les exigen lo mismo, Ahsoka, pese a no cumplir los atributos fetiche de
los personajes femeninos en este tipo de películas (no es especialmente bonita,
ni tiene los atributos femeninos –pechos y caderas- exagerados), va vestida de
manera diferente de sus compañeros padawan masculinos.
El personaje femenino
“del Lado Oscuro”, la sith Asajj Ventress, tiene, como Ahsoka, rasgos humanos.
Su aspecto es contradictorio: por un lado es completamente calva (cosa que no
suele ocurrir en las mujeres), y por otro tanto su voz como la forma de su
cuerpo son femeninos. Se muestra como un ser capaz de desafiar a los mejores
maestros de la orden en el manejo de la espada e igualar sus estrategias de
ataque y defensa con las tropas. Es el estereotipo canónico de malvada pero,
eso sí, sin las connotaciones sexuales/sexualizantes que tenían hasta ahora los
personajes femeninos de estas características. Evidentemente es una película
para un público mucho más amplio que las anteriores pero sin embargo Ventress
no tiene ninguna de las características arquetípicas de las malvadas de
película de animación (pienso ahora mismo en la madrastra de Blancanieves o
Úrsula la bruja del mar de La Sirenita,
ambas versiones animadas de Disney, que ambas perseguían la belleza física a
toda costa).
Tampoco Ventress escapa
a algún estereotipo de género: sus subordinados (todo el ejército droide, ya
que ella es la segunda al mando) no saben cómo dirigirse a ella. En varias
escenas se hace un guiño cómico al dar ella órdenes y que sus subordinados le
respondan: “Yes, sir… Madam… Mistress!”. Esto deja claro que ni siquiera hoy en
día se ve como algo cotidiano que una mujer se una militar de élite a cargo de
numerosas tropas.
La
última película de la saga Star Wars
nos muestra una imagen de lo femenino mucho más igualitaria que las películas
anteriores. Las mujeres ya son vistas como parte normal de los órganos de
decisión y como miembros activos de la sociedad casi en igualdad de condiciones
con los hombres. Aunque es muy fácil caer en estereotipos de género (como ya
comenté sobre la escena de Ahsoka y el bebé o Ventress y sus soldados),
realmente en esta última película se aprecian cambios significativos sobre todo
con respecto a primera trilogía.
El
cine tiene una gran influencia en la sociedad, sin embargo sería falso decir
que la sociedad no influye nada en el cine. Si el cine no reflejara algo con lo
nos pudiésemos sentir identificados, algo que nos fuese totalmente ajeno, no
habría tenido tanto éxito como solución de ocio. Así es como, creo yo, que
funciona el cine de Hollywood: por un lado nos da lo que queremos ver y por
otro lado nos inculca su ideología. Eso es exactamente lo que quería demostrar
con este trabajo. La situación de las mujeres en el mundo está cambiando: si
eso no fuera así las películas no habrían mostrado una evolución.
Es
cierto que es una evolución lenta, con sus altos y sus bajos que quedan
reflejados sutilmente en matices de cada escena mostrada. En los 70 se creía
que las mujeres eran capaces de hacer cosas igual que los hombres, sin embargo
aún era extraño verlas fuera de su ámbito doméstico, fuera de lo privado. Así,
en la primera trilogía vemos una princesa guerrera, decidida y segura de
conseguir lo que quiere o, al menos, intentarlo. No cabe ninguna duda que un
personaje destinado a gustar a un espectador masculino; si no esas escenas de
bikinis, blasters y girls with guns,
no hubieran tenido sentido. Pero también podemos quedarnos con una parte
positiva: Leia no es esa princesa inválida que necesita ser rescatada por el
héroe (y que la crítica se empeña en resaltar).
Casi
lo mismo puede decirse de la Reina/Senadora Amidala. Nos quedamos con la imagen
de una mujer poderosa y decidida, dispuesta a luchar hasta final por su pueblo
tanto desde el Gobierno como desde primera línea de batalla. No debemos, claro
está, obviar los aspectos negativos sobre la maternidad y la imposibilidad de
dedicar la vida tanto a lo que a una le gusta y le da de comer como a ser
madre. Aún así, la presencia de mujeres de toda clase a lo largo de la segunda
trilogía es un horizonte de esperanza para la igualdad entre mujeres y hombres,
para su normalización y aceptación en todos los niveles.
Finalmente,
Clone Wars nos da una perspectiva muy
alentadora sobre cómo ha cambiado la imagen de las mujeres en el cine mass-media. Es esperanzador ver que
películas destinadas a un público tan amplio tengan en cuenta estos cambios y
se adapten a los nuevos tiempos. Sin embargo aún queda mucho por hacer. Otras
películas rodadas en los primeros años de este siglo XXI no dan una perspectiva
tan aperturista: todo el cine de acción y/o fantástico destinado a mover tanto
dinero y tantos espectadores sigue cayendo en los tópicos sexualizadores de las
mujeres. No nos salvamos de los altibajos. Todo sea, esperemos, cuestión de
paciencia: sin prisa pero sin pausa.
Dejo la bibliografía que empleé para este trabajo por si a alguien le interesa:
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fantástico en el viejo continente, ed. Antonio Navarro y Ángel Sala,
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-Bakhtin,
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-Carmona,
Ramón, Cómo se comenta un texto
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-Eco,
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-Parrondo
Coppel, Eva, “Sé que no debería gustarme esta película, pero aún así…
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-Rodríguez
Fernández, Mª del Carmen, “Damas fuertes de Hollywood, relaciones
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